Vale lo que vale

 

Azul notó un soplo en la mejilla izquierda nada más entrar en aquel salón lleno de gente, un rayo de luz y viento que atrajo su atención, miró en la dirección de la que aquel impacto provenía y vio allí, sentado, tranquilo y sonriente, al ser vivo más deslumbrante que sus ojos recordaban haber visto. El esplendor era tal que podía quemar.
Su amigo Verde fue directamente hacia aquel sol, sin duda ni obstáculo saludó y comenzó a parlotear ignorando el fuego. Azul quedó pensativo un momento, tras el que comprendió que Verde no percibía aquel brillo de la misma forma que él, para Verde ella no brillaba, no atraía ni podía quemar.

Todas las personas pueden brillar, se dijo, pero ¿Son los ojos que las miran capaces de aguantar la intensidad?, se preguntó mientras caminaba hacia aquel foco de calor.

 

Logo Sofás

Pelos largos en la almohada y el olor que lo acompaña
Hoy hay pan para dar, no sé si habrá también mañana

Vale lo que vale una mujer bonita
que cuando no me mata me debilita.
Brilla como brilla una mujer bonita 
que viene a regalarme lo que me quita.

Es un reto evaluable controlar lo incontrolable
Hoy voy valiente al fuego, vivo estoy cuando me quemo

Brilla como brillan las mujeres bonitas