Un Poco de Fe

 

Aquel día se levantó aturdido, la mañana casi había acabado y de las tres cosas que tenía planeadas dos ya habían expirado.

Puso café en la vitrocerámica y encendió el ordenador, se quedó un momento mirando algo que alguien había dicho en no sé qué lugar, cuando volvió en sí el café se había desbordado y se solidificaba en el rojo candente.

Se puso a limpiar y se quemó el dedo corazón.
Abrió el mail y le llegó una factura inesperada.
Prosiguió con el trabajo que hizo el día anterior y le pareció vulgar y sin duende.

Salió a la calle con un cigarro entre los dedos, miró a los lados y decidió un rumbo, comenzó a caminar.

A los pocos segundo se fijó en una señora que le recordaba a su madre, luego en el cielo, en un coche ligeramente mal aparcado, un rincón feo, un perro alegre, los amigos que ríen en la puerta del bar, una pareja enfadada que sonríe a su hijo en una gran demostración de fuerza, un hombre delgado con los brazos muy largos, un francés perdido, una chica en bicicleta...

Se sentó en un poyete y siguió observando su alrededor, y mientras se fumaba el cigarro pensó en que debía hacer más deporte, y en que después de todo, no se estaba tan mal.

 

El Golpe

Un poco de fé

Al despertar de batalla con la almohada
Y cuando empiezo a ganar me levanta una llamada
Ya lo sé, llego tarde y mal a la mañana
Tengo que luchar la remontada

Hay ilusión dentro de la cafetera
pero rompo el tazón y se va por la encimera
Limpiaré con un trapo toda la armonía
propia de la luz de un nuevo día

Eh, no siempre va a salirte todo también
No es una mala opción dejarlo correr
Hace falta un poco de fé, sólo un poco de fé.

El ganador pierde a veces la partida
así que no seré yo el incauto que te envida
Mírame, hay un desertor en la cocina
Pintará la tarde entretenida.

Eh, no siempre va a salirte todo también
No es una mala opción dejarlo correr
Hace falta un poco de fé, sólo un poco de fé.

Me tiro al suelo para despistar
si el sino no me ve no me podrá alcanzar
y creo en el fondo que no estoy tan solo
aunque la muchedumbre diga “¡Estás loco!”.
Una vez te vi a ti así aquí, y sí, es suficiente para mí.
Creo en el poder de lo que no se ve,
en lo que soy y en lo que puedo ser.
Hace falta un poco de fé, sólo un poco de fé.

Y salgo fuera para respirar
pero hoy los pajaritos cantan fatal
y veo en el fondo una nube y un monstruo me grita
¡Señora! ¿que pasa?… “¡Estás loco!”.
Una vez te vi a ti así aquí, y sí, es suficiente para mí.
Creo en el poder de lo que no se ve,
en lo que soy y en lo que puedo ser.
Hace falta un poco de fé, sólo un poco de fé.

Hace falta un poco, solamente hace falta un poco.
Uh, ah… para Pepín pon pan.