Me dejo el curro

 

El despertador sonó a las 7:00, de aquel bulto cubierto por sábanas, manta y edredón salió un brazo tanteando la mesita de noche en busca del ruido que interrumpía la quietud de la madrugada. Era invierno, noche cerrada y hacía frío, el brazo que Azul había alargado fuera de la manta se lo estaba dejando claro. Apagó el ruido y durmió 15 minutos más.

Cuando sonó de nuevo se incorporó, quedó sentado en la cama con los brazos cruzados y las manos agarrando sus hombros, encogido por el frío, cabizbajo y aturdido miró de reojo el oscuro exterior y pensó cuál era el objetivo de aquella tortura; ¿Hacer un mundo mejor?, ¿Llenarse por dentro?, ¿Quizá reír, vivir, evolucionar, equilibrar el universo?... ¿Cuál era la razón fundamental?, ¿Qué crujía sus rodillas al ponerse de pié?, ¿Qué movía sus piernas torpemente a lo largo de aquel pasillo? Ni si quiera metido en la ducha era del todo consciente todavía, sólo quería el calor del agua caliente sobre su piel antes de salir ahí afuera.

Demasiadas preguntas para una sola respuesta, la más sórdida, la más común, la más gris de las respuestas sobrevolaba su cabeza, empezaba intensa al despertar y se iba disipando a lo largo del día, camuflándose en el feroz manto de lo ordinario, de lo común, de lo insípido. Doce horas al día, cinco días de cada siete, Azul permanecía en un lugar indicado actuando de una determinada manera única y exclusivamente por dinero, y junto a él lo hacían muchos, así que... quién es el loco aquí.

Logo Sofás

Sé muy bien que cuando suena el despertador
Hacia las 7:00
No soy yo el que mueve mis piernas, el motor
es Don Dinero

Que todo el mundo se suicide
No quiere decir que no quiera vivir.

Es mejor, es peor, ¿cómo voy a saberlo?
Para ti infantil, para mí tan perfecto.

Caminar a la oficina cuando ni se ve
Sol todavía
Es igual que desangrarte con un alfiler
Día tras día.

Que todo el mundo se suicide
No quiere decir que no quiera vivir.

Es mejor, es peor, ¿cómo voy a saberlo?
Para ti infantil, para mí tan perfecto.
Es mejor, es peor, es correcto, incorrecto.
Para ti infantil, para mí tan perfecto.