Hay Miedo

 

Bajó la escalera vertical que separaba el colchón del resto de la estancia. Miró hacia la habitación abuhardillada y reparó en el rayo de sol que entraba por una de las ventanas del techo, era su primer abril en aquella buhardilla y la inclinación del sol brindaba por primera vez esa línea de luz en el interior del cuarto.

Pasó toda la mañana jugando con contrapuntos y armonías, la histeria de la melodía revoloteaba sobre él mientras los rayos de sol pasaban de lado a lado de la habitación. Hacia el final de la obra llegó el clímax, de sus ojos brotaron lágrimas y de sus mente una reflexión: tenía miedo a lo desconocido pero esta vez lo desconocido era su camino. Y mirando atrás no era capaz de recordar una etapa más dulce.

 

El Golpe

Libre de la distancia de lo que ves a lo que alcanzas .
Curva del recorrido con el sabor de mi destino.

Arrasar cerca del umbral es la mejor opción falta de valor.

Hay miedo de la luz que da
El fuego que quemó la balanza
Al peso de mi voluntad
Se vende el devenir de mañana

Sangre de mis demonios en el barniz de lo que toco.
Salto que determina seguir aquí o que te sigan.