Gota a gota el gotelé

 

Verde era un tipo inteligente y de buen ver, solía ser correcto en ambientes desconocidos y evitaba el enfrentamiento en todo momento. Pero lo extraordinario de Verde no era su apariencia ni su carácter, era su instinto, más desarrollado que cualquier animal, equivalente a un súper poder, y que se activaba con cualquier sustancia que contuviera alcohol.
Cuando llegaba la noche (o el día, daba igual, lo importante era que llegase el alcohol) y la mencionada sustancia entraba en su cuerpo dejaba de controlar sus impulsos, y los actos eran fruto de sus instintos más animales, las chicas se convertían a sus ojos en pollos asados humeantes, su mirada le delataba y pocas veces tenía éxito en sus toscos ataques. Cuando lograba su objetivo solía ser porque ese objetivo tenía el mismo súper poder que él, ya que su inexistente estrategia le hacía terminar siendo el rey de las luces encendidas del cierre de las discotecas.

Más de una vez le ocurrió que a pesar de haber logrado meterse en la cama de una de sus víctimas, ésta no accedió a consumar el encuentro y él quedó hacia la pared, mirando las gotas del gotelé blanco. Azul, cuando le oía contar una de estas historias le decía que tenía que aprender a calcular más sus posibilidades de éxito pues es preferible seguir con los colegas y comer techo que comer pared de esa manera.

Logo Sofás

Esta noche va a salir
Con el berbiquí
Y el impuso radical
Que no va a frenar

Dicen sus amigos que él es un cacho de pan
Pero los oídos de esa chica sangrarán

Ve cómo se va
Sabes qué pasa, que quiere irse a casa
Él sale detrás
Sabes qué pasa, por poco la matas

Sólo ella decide si jugará
Eso no lo puedes forzar
Una vez en juego escucharás
Lo que ella te quiera contar

Que aunque a ti te dé la sensación
No fuiste tú quien eligió
Y si al final no juega que puede ser
Elije el techo a la pared

Comer pared o techo,
comer pared o techo,
O gota a gota el gotelé.