En caso de error, llore

 

Era una mesa de tres, la comida había sido buena pero olvidable, los reproches se habían estado enredando entre la brisa marina y el pescadito frito. Él era un espectador privilegiado, pues era conocedor de la verdadera procedencia de aquellas acusaciones.

La madre fue la primera en abandonar la mesa, salió del local dejando a su izquierda la arena hirviendo de la playa, recorrió unos metros hasta llegar a casa, subió las escaleras hacia el dormitorio, se tendió en la cama boca arriba y comenzó a llorar.

El hijo fue el segundo en abandonar la mesa, repitió el recorrido de su madre, llamó a la puerta, la abrió y penetró en la penumbra de la habitación. Se sentó en la cama y pasó la tarde intentando secar unas lágrimas que no paraban de caer, era la primera vez que miraba a la cara al desconsuelo, al de verdad. Entre lágrima y lágrima su madre le apretó la mano con fuerza diciendo: "Tú hijo, tú haz lo que quieras hacer, hazlo". Él casi se asustó, pues no había oído nunca pronunciar palabras de aquel modo tan rotundo y honesto. La frase salía de sus entrañas, de lo más profundo de su ser, no existían los peros, revivía uno a uno sus errores pasados, uno por cada lágrima que brotaba, uno por cada fonema que quedaba sin aire en su boca... le habían dicho ya que la gente sólo se arrepiente de verdad de lo que no ha hecho, ahora tenía la certeza de aquello, pues estaba siendo testigo de cómo la incertidumbre mata poco a poco, y de cómo algunos errores no se pueden solucionar, por mucho que llores.

El padre pagó la cuenta, pero se perdió en el camino hacia la habitación.

 

En caso de error, llore

 

Es mi madre corazón
Y mi padre la razón
Dime entonces quién soy yo
El engendro de los dos

Madre sé tan feliz
Que tengas que llorar

Mira el infinito
Es más grande al natural
Y a ti te da lo mismo

Qué es el tiempo para ti
Para mí algo que perdí
Es aquello que hice mal
Que presiona el lacrimal

Madre sé tan feliz
Que tengas que llorar

Mira el infinito
Es más grande al natural
Y a ti te da lo mismo

Mira y tiene frío
Dicen que es lo más normal
Nunca duermas conmigo