Eh qué ves

 

Se miraron a los ojos durante unos segundos, ya sabían qué había detrás pero no dijeron nada, el desequilibrio de voluntades se había hecho latente en demasiadas situaciones, los esfuerzos de cada uno eran de intensidades desiguales, y lo que es más grave, tiraban en diferentes direcciones.

Cuando siendo niño se colaba el balón detrás del muro del patio de recreo y alguno de los otros niños escalaba y miraba detrás se creaba una expectación máxima, cabía esperanza pero todos sabían que la mayoría de las veces el balón nunca se recuperaba, esta vez cuando el niño del muro dijo a sus compañeros "Oh... tú... que mal", el niño a sus pies sin dejar de mirarlo respondió "¡Eh!... ¿qué ves?"

 

El pin up me va a matar

 

¿No ves que siempre pasará?,
No sé lo que hay detrás de lo que toco
Después lo hago sin mirar
Es frágil lo que hay y lo destrozo

Tú osas dispararme con lágrimas de hielo y de metal
No sabes que mi carne repele ataques de alta vanidad

Yo soy igual que los demás
Que no quieras mirar es tu problema
Y yo que no sé disparar
Me quedaré a mirar cómo te quemas

Tú sabes que mis vicios son muros quebradizos de cristal
Podrías destruirlos, pero es seguro que vas a sangrar.

Retumba en mis oídos: “¿Aquí es dónde queríamos estar?”
Es interrogativo, y yo no sé muy bien qué contestar.

-  Oh tú… ¡que mal!
-  Eh… ¡¿qué ves?!