Cara de monstruito

 

Al salir de aquel lugar oscuro le inundó la luz del sol. Recordó que en días anteriores el choque de luz amarilla contra sus ojos entornados le había hecho sentir mal, desubicado y sin rumbo, pero esta mañana era diferente, se abría un mundo de posibilidades para él, ni pizca de miedo se podía filtrar en su hermético caparazón de energía virtual, energía metódicamente alimentada con trampas y artificios químicos a lo largo de aquella noche . El sol, habitual enemigo de los que no querían irse a casa, se tornó en compañero de andanzas y, a pesar de seguir acentuando los defectos de la piel de los presentes, le quisimos como uno más, y dejamos que viniera allá donde las caras de monstruito fueran a parar.

 

Cara de monstruito

 

Dice el sol “ahora ves qué bien se está,
¿No lo ves? ilumino la ciudad
Que será, qué será del miedo ya

Y para qué, para qué lo quiero ver

Dice el sol que ya no se irá jamás
Que no está para tanta tontería
En lo demás ya no sabe qué decirme a mí

Y para qué, para qué lo quiero ver

Además nunca viene sólo
Siempre va rodeado de piojos
Es como yo, como él y como ella,
Como todos los locos que amanecen las estrellas

Uhhhhh ahhhh…